Nicaragua y Siria: conflictos, guerras y mentiras

Mi artículo publicado en la Revista Centroamericana CasiLiteral

(CASI) LITERAL

Mateo Benítez_ Perfil Casi literalEl pasado 14 de abril ―mientras los centroamericanos mirábamos el noticiero estelar o la película premium de la noche― 103-105 misiles se dirigían hacia Ghouta Orietal. La vieja alianza ―la OTAN― conformada por Estados Unidos, Reino Unido y Francia, esa que salió ilesa de la Segunda Guerra Mundial, activó un ataque que cuyo verdadero objetivo, hasta la fecha, no se sabe. El discurso oficial reza que fue a razón de un «castigo por el uso de armas químicas por los sirios», aunque la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) desmienta tal utilización. Rusia, en cambio, aseguró que se debe a «los éxitos de las fuerzas armadas sirias en la lucha por liberar su territorio del terrorismo internacional». Las aproximaciones del bombardeo según datos militares son 103-105 misiles lanzados de los cuales 71 fueron derribados por la defensa siria, dejando 3 heridos y ningún muerto. El ataque encabezado por Donald…

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El Salvador, su tierra y quienes la vieron.

 

Después que Hernán Cortés venció la resistencia azteca de Tenochtitlan en 1521, sometiendo a los nativos a un “dulce y suave vasallaje” de la corona española, entendió que su misión no se detenía en conquistar una pequeña parte del Nuevo Mundo que se descubría en su horizonte. Oro, oro, los españoles necesitaban oro, tanto como el aire o como el agua, el oro era indispensable en aquellos días. Tenochtitlan le dio oro hasta más no poder, pero el metal no es un recurso renovable, antes de su escasez, Hernán Cortés decidió aumentar sus conquistas, con tal razón ordenó a su fiel amigo Pedro de Alvarado explorar las tierras del sur. Durante el año 1524 Pedro de Alvarado y sus guerreros penetraron a un territorio que algunas centurias después sería conocido como El Salvador (me encanta la idea de saber que posiblemente estuvo parado justo donde yo estoy, observando con cierto furor sagrado la tierra desconocida). A diferencia de otras conquistas, como la de Méjico o Perú, la tierra salvadoreña no ofreció a los españoles el oro deseado, muchos fueron preso de la decepción, poco entendieron la riqueza que esta tierra montañosa y pequeña escondía (quizá si esta minoría no se hubiera percatado de la riqueza la historia salvadoreña no estuviera escrita con las anécdotas tristes de la esclavitud y la muerte). Pedro de Alvarado supo la verdadera riqueza del territorio, no había oro, tampoco caucho o plata, pero sí tierra fértil y nativos sanos con especiales habilidades para la agricultura. Había maíz y había cacao, tierra fértil y muchos nativos ¡Qué tesoro! IMG-20180101-WA0087

A PROPÓSITO DE JANO, DIOS DE LAS PUERTAS.

Claude Lévi-Strauss (1908-2009) en sus reflexiones sobre el mito  infirió que “tal vez un día descubramos que en el pensamiento mítico y en el pensamiento científico opera  la misma lógica y que el hombre ha pensado siempre igualmente bien”[1] es decir, subyacente a cualquier mito se encuentra una estructura lógica tan compleja como la que utiliza el científico.  El mito es un conjunto de creencias ordenadas lógicamente, las cuales por un lado, reflejan la cultura del colectivo al que pertenecen y por el otro, representan las aspiraciones de dicho colectivo, esto es, las aspiraciones del pueblo. Como humanidad ya hemos superado la etapa mítica, en el sentido de que ya no creemos fielmente a lo que  dicen sino que los consideramos como buena imaginación, esto ha permitido que gocemos de fantasías míticas como Harry Potter, El señor de los Anillos, las preciosas novelas contemporáneas, etc., hasta tomamos la osadía de llamar míticos a ciertas personas, por ejemplo, he oído decir que Messi no es un jugador tan mítico como Pelé. Con esto, se demuestra que lo mítico ya no es un factor imprescindible en nuestra idiosincrasia. Pero hubo una etapa de la humanidad en la cual los diferentes pueblos creían fielmente a sus mitos, o para generalizar, consideraban su mitología como su cosmovisión. Una mitología constituida de una compleja lógica reflejará un universo ordenado (los antiguos griegos que concibieron el orden del universo lo llamaron cosmos, palabra cuyo significado etimológico es orden), e inversamente, si el universo obedece a un orden también las relaciones humanas deben obedecer a un equilibrio, a una lógica, a un orden. ¿Fue este factor  responsable del éxito de la cultura griega? Probablemente. La concepción mitológica de un universo equilibrado se refleja en toda su plenitud en el mito romano (recordemos que los romanos son los herederos culturales de los antiguos griegos) de JANO, dios de las puertas. ¿Quién fue Jano? Un sanguinario guerrero, hijo de la mortal pero hermosa Creusa y del dios Apolo. Cuando marchó a Italia fundó la ciudad de Janícula, en esta ciudad se refugió el Titán Saturno cuando fue expulsado del Olimpo, quien en agradecimiento lo convirtió en un dios. También le dio la facultad de ver simultáneamente el futuro y el pasado para tomar decisiones sabias y justas, debido a sus facultades convirtió las caóticas relaciones humanas de su reino en un ejemplo de cómo relacionarse armoniosamente con los demás. Y no solo esto, Jano era responsable de mantener el orden cósmico. Controlaba asuntos como cuántos debían nacer, cuántos morir, quién debía entrar, quién salir, etc. En tiempo de guerra las puertas de su templo siempre permanecían abiertas para que pudiera restablecer el orden. Enero, el primer mes del año, debe su nombre a Jano. En inglés, por ejemplo, se dice January (mes de Jano).  Se le representa con dos caras de perfil, una mirando al occidente y la otra al oriente, asimismo, una mira la entrada,  otra la salida, también se puede decir que una mira el pasado y la otra el futuro, etc.

A propósito de Jano, dios de las puertas, podemos decir que era el mito responsable de recordar a los romanos que un pueblo civilizado es producto de un orden. No por casualidad los romanos fueron los primeros en profesar el derecho.

El mito, como guía de las relaciones humanas ha perdido su función. ¿Quién o qué desempeña esta función? el filósofo Slavoj Zizek  diría que la ideología. ¿Quién desempeña la función de Jano en nuestra realidad?  Quizá no es posible distinguir quién nos recuerda que debemos vivir bajo un orden. Sin embargo, las relaciones caóticas como las nuestras pueden revertirse, pueden encontrar ese orden, para esta hazaña no necesitamos a un Jano, nos necesitamos a todos, porque todos somos parte del problema y todos de la solución.

[1]  Antropología Estructural. Claude Lévi-Strauss. Pág 252.